Vamos a profundizar ahora en este repóker de consecuencias menos favorables por la relación entre el público joven y las redes sociales.
Problemas de autoimagen
Cuando la estabilidad emocional depende de un like ajeno, algo está fallando. ¿Quién no se ha sentido acomplejado o insatisfecho con su cuerpo durante la adolescencia? ¡Hasta algunas de las celebridades más sensuales de la historia!
Hoy es aún peor: millones de fotos personales se cuelgan a diario en las redes sociales. Y, como los gladiadores en el circo romano, dependen del dedo levantado o bajado de un tirano: en este caso, en vez de un emperador es un internauta que busca divertirse. Nuestros jóvenes se sienten más insatisfechos con su cuerpo que nunca y, a la vez, jamás han dependido tanto de su imagen corporal.
No es de extrañar que a las consultas de cirugía estética estén acudiendo personas cada vez más jóvenes.
FOMO
FOMO (fear of missing out) es el miedo irracional a perderse algo. Se manifiesta como una suerte de ansiedad que exige estar permanentemente conectado. Ese continuo intercambio de experiencias en las redes genera esta inseguridad emocional: “No puedo llegar a todo, ¿y si me pierdo algo guay?” Esta situación es capaz de desestabilizar, primero, y de destruir, después, a quien la sufre.
Alteraciones en el sueño
Todos necesitamos dormir lo suficiente y hacerlo bien. Está demostrado que el sueño y la salud mental están muy relacionados. En esta etapa, todavía más: ¡es clave para su desarrollo! Ellos necesitan dormir una o dos horas más que las personas adultas.
¿Has probado a acostarte después de haber estado usando una tablet, un ordenador o un móvil durante mucho tiempo? ¡Qué difícil resulta coger el sueño! No hay manera. Seguramente por el efecto de las luces LED, que parecen retrasar la liberación de la melatonina u hormona del sueño.
Todos necesitamos dormir lo suficiente y hacerlo bien. Está demostrado que el sueño y la salud mental están muy relacionados. En esta etapa, todavía más: ¡es clave para su desarrollo! Ellos necesitan dormir una o dos horas más que las personas adultas.
¿Has probado a acostarte después de haber estado usando una tablet, un ordenador o un móvil durante mucho tiempo? ¡Qué difícil resulta coger el sueño! No hay manera. Seguramente por el efecto de las luces LED, que parecen retrasar la liberación de la melatonina u hormona del sueño.
Problemas de autoimagen
Cuando la estabilidad emocional depende de un like ajeno, algo está fallando. ¿Quién no se ha sentido acomplejado o insatisfecho con su cuerpo durante la adolescencia? ¡Hasta algunas de las celebridades más sensuales de la historia!
Hoy es aún peor: millones de fotos personales se cuelgan a diario en las redes sociales. Y, como los gladiadores en el circo romano, dependen del dedo levantado o bajado de un tirano: en este caso, en vez de un emperador es un internauta que busca divertirse. Nuestros jóvenes se sienten más insatisfechos con su cuerpo que nunca y, a la vez, jamás han dependido tanto de su imagen corporal.
No es de extrañar que a las consultas de cirugía estética estén acudiendo personas cada vez más jóvenes.
FOMO
FOMO (fear of missing out) es el miedo irracional a perderse algo. Se manifiesta como una suerte de ansiedad que exige estar permanentemente conectado. Ese continuo intercambio de experiencias en las redes genera esta inseguridad emocional: “No puedo llegar a todo, ¿y si me pierdo algo guay?” Esta situación es capaz de desestabilizar, primero, y de destruir, después, a quien la sufre.
Ansiedad y depresión
La tasa de estos problemas en los jóvenes alcanza el 70 %. La baja autoestima, la búsqueda del perfeccionismo, la angustia psicológica y las ideas suicidas son causas, y a su vez consecuencias, del uso desmedido e incontrolado de las social media entre los jóvenes.
En definitiva, la unión de adolescentes y redes está afectando seriamente a su salud mental. El problema ha quedado definid:; lo importante, ahora, es conseguir solucionarlo.
La tasa de estos problemas en los jóvenes alcanza el 70 %. La baja autoestima, la búsqueda del perfeccionismo, la angustia psicológica y las ideas suicidas son causas, y a su vez consecuencias, del uso desmedido e incontrolado de las social media entre los jóvenes.
En definitiva, la unión de adolescentes y redes está afectando seriamente a su salud mental. El problema ha quedado definid:; lo importante, ahora, es conseguir solucionarlo.

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